Un estudio japonés revela los beneficios para la salud del uso del transporte público para ir al trabajo

Un reciente estudio japonés acaba de demostrar que ir a trabajar en metro o en autobús es mucho más saludable que hacerlo en coche particular. Al menos, según confirma un grupo de investigadores del Centro Moriguchi de Salud, en Osaka (Japón), tras comprobar que las personas que emplean el transporte público para ir a trabajar tienen menor riesgo de diabetes, sobrepeso e hipertensión.

En España, la tendencia a utilizar el automóvil para trabajar aún es mayoritaria aunque el uso del transporte público empieza a ganar terreno. Según un estudio de la comunidad laboral Trabajando.com, el 39% de los españoles utiliza el transporte público para ir al trabajo, mientras que el 45% se desplaza en coche, el 12% andando y el 4% utiliza otros medios como la bicicleta.

Aunque parezca insólito, desplazarse en transporte público se ha erigido como el medio más saludable para ir al trabajo. Y no solo eso: hay otras ventajas asociadas a esta modalidad aparte de la salud. 'Up SPAIN', empresa dedicada a la emisión de cheques y tarjetas de servicio, desgrana los cuatro grandes beneficios de utilizar el transporte público en nuestra ruta hacia el trabajo: Menor riesgo de hipertensión arterial, diabetes y sobrepeso. El estudio del Centro Moriguchi de Salud de Osaka comparó a los viajeros de autobús y tren, a los peatones y ciclistas: y, por otro lado, a los conductores, y ajustó los resultados por otros factores como la edad, el sexo, o el tabaquismo. En comparación con los conductores, los usuarios de transporte público fueron un 44% menos propensos a presentar sobrepeso; un 27% menos propensos a tener presión arterial alta, y un 34% menos propensos a padecer diabetes. Además, los viajeros de autobús y tren tuvieron tasas aún más bajas de diabetes, hipertensión arterial y sobrepeso que los que iban andando o en bici. Los investigadores sugieren que la explicación podría estar en que estos viajeros, en realidad, caminaban más hacia la estación de tren o de autobús que necesitaban coger frente a aquellos que iban andando o en bici al trabajo, y viceversa (a la hora de volver).

A estos dos factores se une el mayor ahorro económico y de tiempo para el usuario. Según 'Up SPAIN', usar el transporte público resulta más barato que el vehículo privado, ya que a los gastos del propio automóvil hay que sumar su mantenimiento, seguro, aparcamiento y combustible, por no hablar del tiempo invertido en desplazarse al trabajo.

Ofrece la oportunidad de desconectar. En cualquiera de los trayectos de ida y vuelta -en bus, tranvía o metro- al trabajo se puede aprovechar para escuchar música, leer un libro, revisar las redes sociales o simplemente dejarse llevar por los pensamientos, sin tener que estar pendiente del tráfico de la ciudad.

Y es una apuesta por la sostenibilidad. La responsabilidad de vivir en un entorno saludable es compartida y, sin duda, el transporte público es la alternativa más ecológica para los desplazamientos que no se puedan hacer en bicicleta o andando, ya que la emisión de gases es mucho menor que la del automóvil.