El Ayuntamiento y Vectalia incorporan 26 nuevos vehículos totalmente accesibles

El Ayuntamiento de Alicante y Vectalia, grupo al que pertenece la empresa Masatusa, concesionaria del servicio urbano, han incorporado 26 nuevos autobuses al servicio de transporte, con una inversión de 6,4 millones de euros. Estas nuevas unidades suponen la renovación del 30% de la flota, compuesta por 87 autobuses, con una edad media inferior a los seis años, y con todos los vehículos accesibles y adaptados a personas con movilidad reducida.

Según destacan el Ayuntamiento y la empresa, este hito supone “continuar con la política de modernización y renovación de la flota que dispone de los últimos avances tecnológicos, además de cumplir con la normativa medioambiental más exigente”.

Los autobuses que incorpora el Ayuntamiento de Alicante cumplen con la normativa Euro VI de emisión de gases y partículas contaminantes, que es el standard europeo más exigente que existe. Esto supone una reducción de la emisión de gases y partículas contaminantes cercana al 70%, respecto a los vehículos Euro V.

Del total de nuevos vehículos, pertenecientes a la marca Mercedes Benz, 24 corresponden al modelo Citaro 0-530 de 12 metros, uno al modelo Citaro 0-530 G de 18 metros y uno al modelo Sprinter City 65 de 7,7 metros.

La totalidad de la nueva flota lleva el sistema de control integrado (SAE) que permite optimizar la gestión en tiempo real de la red de autobuses, sistema de información visual y sonora para informar de las paradas y sus correspondencias y rampa automática en la puerta central para el acceso de personas de movilidad reducida en sillas de ruedas.

Además de la rampa automática, 25 de los nuevos vehículos disponen además de una manual, que garantiza que cualquier persona en silla de ruedas tenga la opción de acceder al autobús aunque el sistema mecanizado no funcione. Asimismo, tanto en el exterior como en el interior de la puerta central existe un botón de llamada para avisar al conductor de que se requiere de la habilitación de la rampa.

Por otro lado, todos los autobuses presentan una estructura de piso bajo y el sistema de arrodillamiento o kneeling, que se acciona desde el puesto del conductor para reducir la distancia del escalón. El conjunto de todas estas medidas hace que la flota sea 100% accesible.

Los nuevos autobuses son también más confortables y es algo que se hace notar especialmente en el articulado, donde la amortiguación ha sido mejorada para la comodidad de los usuarios. Además, en todos los vehículos la mayor distancia entre los ejes crea un espacio diáfano y la altura interior está especialmente pensada para que personas de cualquier estatura puedan emplear el autobús de manera cómoda.