A la Comisión Europea no le convence la política ferroviaria de España

La Comisión Europea ha publicado los informes relativos al Semestre Europeo de 2016 donde analiza el avance de los Estados miembros a la hora de luchar contra desequilibrios económicos. En el caso de España, la Comisión considera que hay desequilibrios al igual que en Finlandia, Alemania, Irlanda, Países Bajos, Suecia y Eslovenia (Bulgaria, Croacia, Francia, Italia y Portugal presentan desequilibrios excesivos mientas que en el resto de Estados miembros no se aprecian desequilibrios).

El informe aborda el sistema de transportes y ahí Comisión señala que, aunque España cuenta con una amplia red de autovías y líneas ferroviarias de alta velocidad, parece haber concedido mayor prioridad al refuerzo de la cohesión geográfica que a la mejora de la eficiencia de su sistema de transporte. Así, la Comisión considera que las políticas de inversión se han centrado en la ampliación de las infraestructuras y no tanto en el mantenimiento, favoreciendo la red de transporte de pasajeros en detrimento del transporte ferroviario de mercancías, o la conectividad entre los polos de producción y los centros de consumo y exportación, así como con los mercados fronterizos.

La Comisión reconoce que la red de líneas ferroviarias de alta velocidad (LAV) española es la más amplia de la UE, aunque genera flujos de tráfico de pasajeros relativamente limitados. De igual modo, la Comisión aprecia que los planes de inversión siguen centrándose en la ampliación de las LAV e incluyendo LAV y autovías en zonas con poco tráfico. Por ello, cree que existe un riesgo considerable de que algunas de las nuevas LAV no generen ingresos suficientes para cubrir sus costes de funcionamiento. En este sentido, la Comisión cree que la rentabilidad de las líneas ferroviarias podría incrementarse mediante un mayor uso del transporte de mercancías, por lo que opina que es importante que las LAV estén adaptadas al tráfico mixto de pasajeros y mercancías.

Igualmente, la Comisión se congratula porque se hayan han introducido mecanismos para garantizar una mejor planificación estratégica de las infraestructuras de transporte, pero señala que algunos de ellos siguen acusando deficiencias. Así, critica la independencia funcional del Consejo Asesor de Fomento (organismo creado en julio de 2015 y que emite dictámenes no vinculantes sobre los grandes proyectos de infraestructuras futuros) es precaria y depende sobre todo de los recursos del Ministerio de Fomento.

En segundo lugar, censura la nueva Ley del sector ferroviario, adoptada en septiembre de 2015, que revisa los instrumentos de planificación estratégica de las infraestructuras ferroviarias y modifica los cánones de acceso. La Comisión entiende que la eliminación de los cánones anuales de acceso a la red pretende reducir los costes fijos de los operadores ferroviarios, reduciendo así las barreras a la entrada de nuevos operadores. Sin embargo, la Comisión no ve claro cómo el nuevo marco permitirá evitar una inversión excesiva en las infraestructuras ferroviarias.